martes, 19 de octubre de 2010

PSICOPATIA: UNA ANORMALIDAD CEREBRAL???

Ademàs del escrito que aparece, pienso que no solo los psicópatas tienen una seria dificultad para autodeterminarse, lo he visto en personas celotipicas, tristemente a las audiencias de acuerdo a lo regulado por el Instituto de medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia solo pueden ir los psiquiatras a hablar sobre estos casos, y los neurólogos?, y los psicólogos cognitivos, los neuropsicologos. Bueno dejo este escrito como manera de reflexiòn tomado de la pagina http://www.therevolutionbrain.com/

Todos los psicópatas dicen que se sienten muy mal por sus crímenes. "Tengo empatía, pero es como que luego se detiene", dice Brian. "Quiero decir, empiezo a sentir, pero algo lo bloquea. No sé lo que es." Así se expresa un condenado a muerte por violación y asesinato a una niña de 10 años; Brain Dugan es un psicopáta.
El Dr. Kent Kiehl dice que ha escuchado todo esto antes: Todos los psicópatas dicen que se sienten muy mal por sus crímenes.


Kent Kiehl ha estudiado cientos de psicópatas. Kiehl es uno de los investigadores líderes en el mundo de la psicopatía y un profesor de la Universidad de Nuevo México. Dice que con frecuencia se puede ver en sus ojos: Hay una intensidad en su mirada, como si estuvieran tratando de recoger las señales sobre cómo responder. Pero los ojos no son un elemento de la psicopatía, sólo una pista.
"¿Qué pasaría si te dijera que un psicópata tiene un índice de inteligencia emocional que es como un 5-años de edad?" Kiehl pregunta. -Bueno, si ése fuera el caso, haríamos el mismo argumento para los individuos con bajos niveles emocionales de Inteligencia - que tal vez no son tan merecedores de castigo, no como merecedores de la culpabilidad "
Y eso es exactamente lo que los abogados de Dugan argumentaron en el juicio en el pasado. El Procurador Steven Greenberg dijo que Dugan no era un criminal demente. Él sabía bien del delito. Pero era incapaz de tomar las decisiones correctas.


"Una persona no debe ser ejecutada por un estado con el que se nace, porque no es su culpa", dice Greenberg. "El crimen es su culpa, y él no estaba diciendo que no era su culpa, y él no estaba diciendo, dénme un pase libre. Pero él decía, no me mates, porque no es mi culpa, ya que nací de esta manera. "
El jurado parecía estar en cero con las noticias de la ciencia forense del cerebro, pidiendo que vuelvan a leer todos los testimonios vinculados a las Neurociencias. Pero al final, han condenado a muerte a Dugan. Sus abogados han apelado la sentencia.
Mientras tanto, este caso señala el comienzo de una revolución en la sala del tribunal, señala Kiehl.

"Las Neurociencias y las Neuroimagenes van a cambiar toda la filosofía sobre cómo castigar y cómo decidir a quién y cómo incapacitar a decidir cómo tratar con la gente", dice, haciéndose eco de comentarios de un número creciente de los principales estudiosos de todo el país, incluyendo Princeton y Harvard.

Así como el ADN, se vislumbra que los escáneres cerebrales eventualmente se volverán estándar. Y eso, tanto el Dr. Kiehl como otros –se dice pausadamente- podría revolucionar nuestras nociones de culpabilidad, crimen y castigo.

Tomado de NPR.org
Profile del Dr. Kent Kiehl
Reportaje de 2008 al Dr. Kiehl en NewYorquer
Será publicado en Scientific American de Septiembre 2010.

PS: Las implicancias de esta episodio forense, son enormes: Toda la literatura penal, judicial, educativa, etc. y las decisiones que de ellas derivan, serán puestas en evaluación y vistas desde otras novedosas ópticas, más amplias. Menos conjeturas, más pruebas. Amén.

domingo, 10 de octubre de 2010

PROSTITUCION UN OFICIO DE VARONES


El pensamiento, las creencias, los imaginarios sociales llevan a pensar que los excluidos no tienen derechos, valga decir homosexuales, bisexuales, prostitutas, adictos, enfermos mentales, disidentes políticos y hasta hace poco los hijos mal llamados "naturales", las mujeres separadas o las infieles, etc., así a lo largo de la historia nos consideramos mejor que el otro, basados ya sea en una religión, en una ideología política, en un supuesto o en prejuicio nos volvemos violentos con nuestros semejantes. Este bello articulo, relacionado con el reciente fallo de la Corte constitucional me parece un buen análisis de esta problemática. Al final anexo algunos comentarios de los lectores para que se pueda mirar como con chistes, que en el fondo no es un chiste, seguimos maltratando.

Por: Alfredo Molano Jimeno / Daniella Sánchez Russo. tomado DEL ESPECTADOR HOY OCTUBRE 10-2010.Un embarazo inesperado, un despido previsible, la excusa perfecta para que los derechos laborales de las trabajadoras sexuales se pusieran sobre la mesa. En reciente sentencia, la Corte Constitucional reconoció que las personas que ejercen este oficio en condiciones de subordinación son sujetos de protección laboral plena, una decisión que debe ser pensada a la luz de la realidad de quienes trabajan en la profesión más antigua del mundo.

En primera y segunda instancias la petición de que se le reconociera su licencia de maternidad le fue negada a la mujer: ‘La prostitución es un trabajo inmoral’, decían. Sin embargo, la Corte Constitucional, afirmando que “se debe considerar al trabajador sexual como sujeto de especial protección”, amparó a estas personas con los mismos derechos y libertades de cualquier empleado. El Espectador se sumergió en uno de los barrios más sórdidos de la capital para contrastar el fallo emitido con la realidad laboral de quienes allí trabajan.

María Sin Nombre fue el alter ego que ella misma se puso para identificarse en el papel, 50 años corriendo por sus venas, de los cuales nueve los lleva en las calles. Esta tumaqueña, una fortaleza negra que pinta sus labios con un rosado intenso, se sienta todos los días desde las diez de la mañana hasta las cuatro de la tarde, horario en que sus niños estudian, a esperar que algún solitario la lleve consigo. “Es una mentira, porque los dueños de los hoteles no van a cumplir el fallo”, cuenta doña María, con tono de indignación: “Eso no cabe sino en la mente de la Corte”.

La localidad de Santa Fe, ubicado en el centro de la ciudad, en algunos sectores tiene olor a basuco y marihuana. Los que por allí rondan se la pasan rebuscando formas de vida: son habitantes de calle, viejos de manos cansadas, niños desamparados, policías vigilantes, hombres y mujeres que han aprendido a vivir con la miseria humana. A cualquier hora del día o de la noche las meretrices deambulan por sus calles. Y es en este lugar de la ciudad, junto con las localidades de Kennedy, Los Mártires, Chapinero y Barrios Unidos, donde se concentra el 71% de la prostitución.

“El primer día un hombre abusó de mí por tres horas. Yo no sabía cómo se cobraba. Después me enteré de que me había contagiado de gonorrea”, relata Jackeline con el resentimiento en la punta de la lengua. Confiesa que trató de hacer cosas distintas y recuerda el momento fatal que la llevó a la prostitución: “Me echaron como un perro del restaurante en el que trabajaba, me tiraron la cartera al suelo y me tildaron de ratera”. Esta paisa de ojos de azúcar quemada, con cuatro hijos —uno de ellos con lupus—, 46 años y 16 vendiendo su cuerpo, sólo le pide al Gobierno, sin que le importe no tener conocimiento de la sentencia, “que las recuerden”, porque está “aburrida, cansada, necesitada, adolorida y resentida”.

Cuatrocientos sesenta establecimientos de prostitución funcionan en Bogotá, según un informe publicado por la Secretaría Distrital de Integración Social en 2009. Son 460 establecimientos que, de ser obligados a respetar contratos con las trabajadoras, tendrían que asumir el costo que ordenó la Corte Constitucional. Es decir, prestaciones, licencia de maternidad, liquidación y hasta bonificaciones. Y, aunque el número de trabajadoras sexuales en la ciudad no se ha podido definir porque la mayoría trabaja de forma independiente e itinerante, se sabe que de las 993 mujeres encuestadas, el 51% oscila entre los 27 y 45 años y que el 44% está entre los 18 y 26.

“Pónganme Gloria, uno de los nombres que más fama y plata me dieron”. Se prostituyó en varios países: Panamá, España, Italia y Holanda. Llegó de Manizales hace 20 años y dice pasar de los 40. “Yo ya estoy para pensionarme”, explica esta robusta mujer de dientes desordenados y boca roja carmesí que denota su carácter. Viste falda hasta las rodillas y blusa satinada pues tuvo una entrevista de trabajo; desde hace más de dos años busca un empleo formal. Tiene tres hijos, casa propia y sólo trabaja dos veces por semana. Dice que hace tiempo dejó de pensar en el dinero. “Ojalá que ese fallo se cumpla, porque aunque la gente nos llame las mujeres de la vida fácil, este oficio es de varones”, expresó.

Según datos oficiales del Distrito, el 68% de las mujeres encuestadas no terminó el bachillerato, el 37% ingresó por dificultades económicas y el 79% cobra $50 mil por un servicio que puede durar de 10 a 30 minutos. Las residencias que alquilan las piezas piden entre $4 mil y $20 mil, según el tiempo que se emplee. Otra pata que le nace al gato, pues los dueños de estas residencias viven del negocio de la prostitución.

Hernando Galindo, administrador de La Piscina, uno de los bares más famosos de la ciudad, donde se ofrecen servicios sexuales, comentó que la decisión de la Corte es inaplicable, ya que no existe ningún tipo de contrato entre las mujeres que llegan al sitio y sus dueños. Informó que las niñas que llegan al bar son esporádicas, ya que se van moviendo de ciudad en ciudad, dependiendo de la época del año. “Me parece bueno todo lo que sea positivo para el trabajador”, confesó acerca del nuevo fallo, pero afirmó convencido: “Lo que es bueno para ellos, es malo para los propietarios”.

Lo que sí dejó claro Galindo es que las personas involucradas en el negocio, diferentes a las trabajadoras sexuales, reciben su sustento debido a que hay quien ejerza ese oficio: “Nosotros vivimos del trabajo de ellas, nuestros hijos estudian y comen del trabajo de ellas”. En el negocio que administra, hasta 18 niñas reciben alojamiento y comida mientras permanecen en el lugar. Sin embargo no tienen un sueldo fijo, las mujeres ganan dinero dependiendo del número de personas que atiendan, más un porcentaje por la cantidad de licor que consuman sus clientes.

“Los trabajadores sexuales, hombres y mujeres, siguen siendo cifras y datos en las encuestas. Sujetos discriminados y sometidos a la indignidad de no merecer la protección del Estado. Víctimas, por regla, de una invisibilización en sus derechos económicos y sociales fundamentales, estimada en esta providencia inadmisible e ilegítima. Actuación ésta que, estima la Sala, no se puede posponer y cuya realización debe operar irremediablemente, de modo paralelo a las políticas y acciones de rehabilitación y prevención existentes”, sostiene la sentencia.

Es sólo el primer paso para empezar a reconocer a una población que ha sido históricamente, desestimada y donde el hambre y las ganas de salir adelante son el motor que la empuja a las calles. Poco o nada cobijará a María Sin Nombre, a Jackeline o a Gloria la decisión, pero de alguna manera saben que constituye la mecha que puede prender el debate sobre la problemática que viven las mujeres más marginadas de la sociedad: las prostitutas. Despreciadas por unos, apetecidas por otros, pero hoy olvidadas por un Estado que por primera vez comienza a aceptar que existen y tienen derechos .

  • Alfredo Molano Jimeno / Daniella Sánchez Russo | EL ESPECTADOR

ESTOS SON LOS MACHOS QUE ESPRIMEN VERGAS CON EL CULO JAJAJAJA.
UNA PUTA SE GANA 100000 POR CLIENTE * 4 MINIMO SON 400.000 MENSUALMENTE 12.000.000 ANTE ESO LO UNICO QUE PUEDE HACER EL GOBIERNO ES JUDICIALIZARLAS A ESAS SINVERGUENZAS
Nooooo jodaaaaa! ahora me toca subire el sueldo a la sirvienta, la secretaria, al chofer marica a mi madre y a mi mujer?
ESO NO ES DE HOMBRES SINO DE MUJERES QUE QUIEREN GANAR LA PLATA FACIL Y DIVIRTIENDOSE, SE LES DEBE PENALIZAR Y EXTERILIZAR A ESAS VAGABUNDAS COCHINAS PORTADORAS DE ENFERMEDADES, AL IGUAL QUE A LAS SINVERGUENZAS QUE TENIENDO COMIDA EN LA CASA SALEN A ARRASTRARSEN A LA CALLE

domingo, 29 de agosto de 2010

Sobre las entrevistas a niños

No deja de preocuparme y de ser reiterativo en considerar que mùltiples entrevistas a niños y niñas de un posible abuso sexual estan sesgadas por los profesionales encargados de hacer estos acercamientos y tratar de recuperar y dejar plasmado en un documento lo que un niño posiblemente viviò, y no deja aùn de ser màs preocupante (aùn màs) que se emitan conclusiones sin conocer todo el contexto de los hechos.

Con frecuencia estas valoraciones iniciales son dejadas en manos de psicòlogos recien egresados, tengase en cuenta que en muchas instituciones del estado la rotaciòn de este personal es alta por los malos salarios y las contrataciones laborales leoninas, donde no se faicilita que estos profesionales logren durar un tiempo significativo y pueden conocer y pofundizar sobre estos topicos tan delicados, y peor aùn, en ocasiones se deja esta labor al psicòlogo practicante.

Para terminar de complicar la situaciòn, cuando un niño ha referido una situaciòn anòmala las personas no se detienen a pensar, reflexionar, analizar, a crear hipotesis, a indagar, es lo minino que se debe hacer cuando lo que viene hacia adelante es muy complicado, cuando se va a jugar la libertad, el honor de una persona, el bienestar de una familia, de una comunidad. No, por el contrario, motivados por las emociones, los medios de comunicaciòn alarmistas, por las creencias son arrastrados y a decir con frecuencia que un niño "no miente",recuerdo una investigaciòn realizada en la Universidad Javeriana sobre las creencias acerca de los niños en Colombia, allì aparecìa el niño plastilina (el niño se deja moldear), el niño semilla (al que hay que cuidar de todos los males), el niño esponja (todo lo absorbe), etc., ahora quiere referirme al niño que es como un angel (un angelito), eso que dice?, que imaginarios produce?, que conclusiones lleva al lector?, que religiòn subyace allì?, que ideologias antepone usted?, serà verdad? y si es asi entonces cuàles y què razonamientos se haràn frente a esta falacia.

Se deja de mirar que una entrevista es algo dinàmico, es una interacciòn de intersubjetividades, el adulto no es una màquina que pregunta, igualmente transmite emociones, lenguaje, tonalidades, silencios, sorpresa, inquietud, etc., que hay en el adulto, en su interior?, habrà vivido situaciones personales o con sus allegados, habrà tenido dolores, pensarà que a todos los criminales hay que condenarlos a la muerte, a la cadena perpetua, serà una persona que se dejarà llevar por el bombardeo publicitario de los politicos que toman estas banderas para escalar o al noticiero para aumentar el rating de sintonia?, no lo se, pero si estoy seguro que si no impera la calma, la prudencia, sino se aplica el mètodo cientifico los resultados pueden ser catastròficos.

Ya creado el error, este seguirà a lo largo del tiempo, en el sistema acusatorio vale la premisa que arbol que nace torcido seguirà asi, por esto hay que evitarlo desde el principio, se tiene que tener gente muy capacitada, entrenada, emocionalmente calmada, cognitivamente capaz, de resto se harà màs daño que bien.



domingo, 15 de agosto de 2010

Los interrogatorios judiciales pueden llevar a falsas confesiones.

Tomado de: depsicologia.com/los-interrogatorios-judiciales-pueden-llevar-a-falsas-confesiones/

La confesión de un crimen puede ser extremadamente persuasiva en la corte, pero siempre que alguien confiesa, ¿es verdaderamente culpable?

Jessica Klever y su equipo montaron un elegante laboratorio para comparar dos tipos de interrogatorio judiciales que llevan a la confesión de un delito. Compararon los interrogatorios basados en la minimización de la ofensa versus los que maximizaban la ofensa y sus consecuencias. Ejemplos de minimización son cuando el interrogador usa frases como “es un pequeño delito”, “no es tan grave”, etc. La maximización se refleja en sentencias como “pagarás por lo que has hecho”, “¿como has podido hacerlo?”, “deberás atenerte a las consecuencias” y demás. Sorprendentemente los investigadores hallaron que la gente es más propensa a declararse culpable, aunque de hecho no lo sea, cuando se minimiza la ofensa.

El estudio se llevo a cabo de la siguiente manera: Más de 200 estudiantes asiáticos y caucásicos fueron invitados a tomar un test, que les dijeron era sobre la personalidad y las habilidades de escritura. Durante la prueba de escritura se les advirtió que si presionaban la tecla “Alt” la computadora se dañaría y se perdería toda la información recogida. Entonces cuando a los participantes se les pedía que escribieran la Z (muy cerca del Alt) los investigadores hacían estallar el sistema y se acusaba al participante de haber sido el culpable del daño. Luego, o bien se consolaba a los estudiantes minimizando el hecho, con frases como “no es nada” o ” el sistema ya venia fallando” o bien se maximizaba el error y se les echaba directamente la culpa: “testeamos más de 500 personas y nunca nadie rompió nada”, “debes haber apretado el Alt”, etc. De los participantes un 43 % firmó un escrito de confesión, admitiendo que habían presionada la tecla Alt, aunque no lo hubiesen hecho. El hallazgo es que la confesión se dio cuatro veces más en el grupo “consolado” que en el otro. Los investigadores explican que en la vida real la minimización de la falta da al sospechoso una sensación de seguridad, otorgándole coartada moral, lo que le hace más sencillo declararse culpable. Los resultados también mostraron que fue mayor la cantidad de mujeres que firmaron la confesión así como también las personalidades más sugestionables. Es de esperar que sigan las investigaciones en torno al porqué una persona inocente se declara culpable de algo que no es.

Estos resultados quitan seriedad y confiabilidad a las confesiones firmadas. Si bien hay países donde la confesión no tiene peso legal hay otros, como Estados Unidos, donde se utiliza como parte de la evidencia judicial y pueden llevar erróneamente a juzgar a alguien inocente como culpable.

miércoles, 16 de junio de 2010

CUANTO MENOS REALISTA SEAS, MEJOR TU MATRIMONIO

Cuanto menos realista sea la idea de tu pareja, mejor será tu matrimonio
Acostumbramos a pensar que la salud psíquica y social está asociada a un buen conocimiento de uno mismo y, también, a un buen conocimiento del otro. Ahí están esos gurús de saldo que a menudo se retiran espiritualmente a fin de conocer mejor los entresijos de su alma. O las terapias de pareja, que a menudo impulsan el abrirse al otro. Cuanto más, mejor.
Pero parece ser que ello no contribuye en absoluto en una relación sana con los demás o con nosotros mismos. Al contrario.
Como destaca el psicólogo Joshua Klayman, las personas adulamos nuestras preconcepciones buscando con lupa aquello que las corrobore y procurando descartar los datos que las contradigan, a veces hasta el punto de tratar de negarlos. Y eso no es malo, sino síntoma de que el cerebro funciona bien. Sólo las personas enfermas son incapaces de autoengañarse de esta manera tan efectiva. Porque el cerebro no busca la verdad, busca sobrevivir.
En ese sentido, las relaciones de pareja deben fundarse en la mentira. Al menos hasta cierto punto. O las cosas pueden ser realmente complicadas.
Los psicólogos Sandra Murray, John Holmes y Dale Griffin estudiaron durante un año la felicidad amorosa de más de un centenar de parejas jóvenes. La edad media del grupo era de 20 años, y el promedio de duración de las relaciones en la época del estudio, un año y medio.
Lo habitual (y sano) es que uno se vea a sí mismo “mejor que el promedio” en toda una serie de aspectos de la personalidad. De igual modo, si consideramos a nuestra pareja de una forma aún más idealista, entonces la relación funciona mejor. Esta distorsión no es contraproducente, sino todo lo contrario. Las parejas que más se idolatran al principio seguían siendo una muy buena relación después de un año.
En el ámbito de las relaciones afectivas, afortunadamente la realidad es un concepto muy elástico y que cambia con el tiempo. Así que, después de un año, las relaciones más duraderas acabaron siendo las que tenían una visión más idealizada y benigna de las circunstancias, por encima de la concepción alta de sí mismos y del otro.
¿Pero qué sucede cuando el tiempo sigue pasando y la química de nuestro cerebro ya no nos permite contemplar las circunstancias de una forma tan positiva? ¿Qué ocurre cuando el ideal se erosiona día a día a causa de la inclemente realidad? Entonces hay que rebajar las expectativas, y todo vuelve a quedar como habíamos soñado.
Por otro lado, esta perversión de la realidad, este deslumbramiento, esta percepción exageradamente positiva del otro, tiene consecuencias que acaban siendo reales en la relación. A medida que el otro es contemplado en un altar, el otro también empieza a cambiar para mejor, como si realmente estuviera en ese altar por méritos propios.
Conforme iba durando más la aventura amorosa, cada uno iba creando al compañero, que se asemejaba cada vez más a la visión idealizada; de tal manera que los sapos que ellos veían en sí mismos se convertían en princesas o príncipes encantadores, tal como sus compañeros anhelaban.
O dicho de una forma un poco más drástica: las personas depresivas, propensas al ánimo lúgubre y desmotivador, de baja autoestima, precisamente destacan por tener una opinión muy realista de sí mismos y de los demás, como destacaron los psicólogos Shelley E. Taylor y Jonathan A. Brown. Para ser feliz, en parte, hay que vivir en el país de las piruletas.
Vía Falacias de la psicología de Rolf Degen

lunes, 10 de mayo de 2010

DETECTAR MENTIROSOS???

SOBRE EL POLIGRAFO

Tomado de: http://blogs.elcorreo.com/magonia/2006/12/30/la-maquina-las-mentiras


Más de 75.000 personas tienen instalado en su ordenador un detector de mentiras. Diseñado como complemento de Skype, un programa para hablar gratis por teléfono con cualquier parte del mundo a través de Internet, KishKish Lie Detector promete descubrir, mediante el análisis de la voz, a quien no diga la verdad al otro lado de la línea. Puede descargarse en la Red desde hace veinte días y se basa en la idea de que mentir provoca variaciones involuntarias en nuestra voz, un principio parecido al del polígrafo, ahora de moda por su uso en programas televisivos de cotilleo.
El detector de mentiras fue inventado en 1921 por John A. Larson, un estudiante de Medicina de la Universidad de California. Mide los cambios en la respiración, el ritmo cardiaco, la presión sanguínea y la capacidad de la piel para conducir electricidad, indicadores a partir de los cuales Larson postuló que se puede descubrir a un mentiroso. "La teoría que subyace es que estamos socializados para decir la verdad y, si mentimos, se da un cierto conflicto interno que provoca una activación fisiológica", explica José Cáceres, profesor de Psicofisiología en la Universidad de Deusto.
Los psicólogos clínicos utilizan el polígrafo como una herramienta de diagnóstico más. Les sirve, por ejemplo, para averiguar cuándo un paciente está relajado o en qué situaciones sufre de ansiedad. "Es lógico. Las variables que mide la máquina son reveladoras de la relajación e implicadas en un estado de ansiedad", indica Carlos J. Álvarez, profesor de Psicología Cognitiva de la Universidad de La Laguna y escéptico respecto a la utilidad del polígrafo como máquina de la verdad. Desde hace treinta años, Cáceres adiestra a sus alumnos en el uso clínico del aparato y, a veces, lo emplea en clase como detector de mentiras, ya que así resulta más atractivo para los estudiantes.
"El polígrafo no detecta ni verdades ni mentiras, sino cambios fisiológicos en la medida en que nos emocionamos", puntualiza el psicólogo de Deusto. Como descubridor de engaños, se basa en la presunción de que el mentiroso se pone nervioso por miedo a que le pillen, y eso se refleja en las variables controladas por la máquina. Los críticos niegan la mayor. "Casi un siglo de investigación en psicología científica y fisiología proporciona pocas bases a la esperanza de que la prueba del polígrafo pueda tener un muy alto nivel de aciertos", sentenciaba en octubre de 2002 un comité de expertos de la Academia Nacional de Ciencias (NAS) de Estados Unidos, que alertaba de que la respuesta fisiológica asociada al engaño puede deberse en muchos casos a la ansiedad del sujeto por el riesgo de fracasar en la prueba. Sólo por conectarse a la máquina, un inocente puede ponerse nervioso ante el temor de fallar y ser acusado de un delito, y acabar fallando.
Aciertos y errores
"¿Ha retirado alguna vez a un humano por error?", pregunta Rachael Rosen (Sean Young) al policía Rick Deckard (Harrison Ford) en una escena de Blade runner (1982). "No", responde el cazador de androides. Un largo interrogatorio a la joven -de más de cien preguntas- demuestra al agente que detectar a un replicante de última generación no es sencillo. Ni siquiera con el auxilio de la amenazadora máquina Voight-Kampff, un polígrafo avanzado que monitoriza la respiración, el ritmo cardiaco, el sonrojo del rostro y la pupila y el iris del sujeto.
Cáceres mantiene que, en los experimentos que hacen en Deusto con la máquina, él y sus alumnos dan con la mentira en el 90% de las ocasiones. Los escépticos calculan, sin embargo, que el nivel de aciertos del polígrafo ronda el 70%. En cualquier caso, muchos inocentes pasarán por mentirosos y muchos mentirosos, por sinceros. Elie Shneour, biofísico que ha investigado este aparato durante treinta años, recomienda que, "si eres inocente, nunca hagas la prueba del detector de mentiras. Pero, si eres culpable, hazla siempre: podrías ser exonerado".
El detector de mentiras se emplea en Estados Unidos en la persecución del crimen, aunque no de un modo generalizado. En España, el Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil y la Ertzaintza no lo utilizan por su falta de fiabilidad científica y por no admitirse como prueba judicial. Su uso más habitual en EE UU es en la selección y el control de personal del FBI, la CIA, la DEA y otras agencias implicadas en la seguridad nacional. Un porcentaje reducido de empresas e instituciones españolas lo utilizan para elegir a los candidatos a puestos de gran responsabilidad, han indicado a este periódico varios expertos.
Tras los ataques del 11-S, el informe de la NAS de 2002 reveló lo erróneo de confiar en esta máquina la caza de posibles traidores, espías y terroristas. Según el grupo de sabios, en un colectivo de 10.000 empleados gubernamentales que incluyera 10 espías de los que se quisiera atrapar a ocho, 1.606 personas fallarían en la prueba del polígrafo. Después, habría que investigar más para separar a los 8 espías -se escaparían 2- de los 1.598 trabajadores leales falsamente acusados por el aparato. Si el test se diseñara para reducir el alto número de falsas alarmas a sólo 40 de los 9.990 empleados honrados, se clasificaría correctamente al 99,5% de los examinados, pero ocho de los 10 espías pasarían la prueba. Hace cuatro años, los expertos de la NAS concluían que la precisión del polígrafo "para distinguir entre potenciales o reales amenazas a la seguridad e inocentes es insuficiente para justificar la confianza en su uso en investigaciones de empleados de agencias gubernamentales". En octubre, el Departamento de Energía de EE UU -del que dependen los tres grandes laboratorios nacionales de armamento: Los Álamos, Lawrence Livermore y Sandia- anunció que, con excepciones, sus trabajadores no volverán a someterse al detector de mentiras.
Cáceres admite que existe ese alto porcentaje de errores y que resultaría inquietante si el polígrafo fuera utilizado como la única herramienta y no "como un complemento. Sería como si quisiéramos hacernos una idea de cómo es el interior de una casa mirando sólo por una ventana". Álvarez cree que el principal problema del sistema es que "no existe ningún otro método de detección de mentiras independiente con el que podamos contrastar los resultados del polígrafo. Y no sirve la confesión, porque el sujeto puede mentir o confesar algo que no ha hecho, por encontrarse bajo coacción". Para el psicólogo de la Universidad de La Laguna, la fiabilidad de la máquina de la verdad es equiparable a la de una persona adiestrada para detectar mentiras. En los sistemas basados en el análisis de la voz, como el incorporado a Skype, el índice de aciertos es todavía menor: no supera el esperado por el azar.
Engañar al polígrafo
"El polígrafo no puede detectar a los mentirosos más peligrosos y honestos: aquéllos a quienes no les importa estar mintiendo, no saben que están haciéndolo o que han sido entrenados para mentir deliberadamente. Tampoco puede detectar a mentirosos que lo hacen y no pierden nada en el caso de ser detectados o a los fanáticos que están dispuestos a morir por su causa", sostiene el psicólogo Bejamín Domínguez Trejo, de la Universidad Nacional Autónoma de México, en un informe. Carlos J. Álvarez añade que "hay estudios que demuestran que uno aprende en una hora a controlar la respuesta fisiológica".
José Cáceres, de la Universidad de Deusto, discrepa de sus colegas y advierte de que la prueba tiene poco que ver con el espectáculo que ofrecen en su sobremesa Antena 3 y Telecinco. "Es un show absolutamente ridículo. Este test mide variables muy sutiles y requiere controlar la humedad y la temperatura del entorno, el ruido...". Este periódico ha intentado conocer la opinión de José Antonio Fernández de Landa. El poligrafista de Antena 3, codiciado por Telecinco, aseguró el miércoles que no tenía tiempo libre para atender una llamada telefónica.
Publicado originalmente en el diario El Correo.

lunes, 19 de abril de 2010

Empatia y violencia hermanas en el cerebro

La empatía y la violencia hermanas en el cerebro

http://www.sindioses.org/noticias/empatia_y_violencia.html Por Glenys Álvarez
Neurología. Sentimientos opuestos, como el odio y el amor, la empatía y la violencia, comparten recorridos neuronales, hechos que esclarecen un poco más el complicado comportamiento de los humanos.

La voluntaria se acostó en la fría bandeja de la máquina de resonancia magnética funcional sin dejar de llorar. Estaba devastada. Helen Fisher, la antropóloga de la Universidad de Rutgers encargada del experimento, había visto a esta chica meses antes en pleno éxtasis de amor. Había medido los circuitos en su cerebro cuando la joven mujer (y otros voluntarios enamorados) miraban una foto de su amado mientras sus cerebros eran observados dentro del fMRI y zonas se iluminaban en un estupendo mapa neuronal del amor romántico.

Ahora, la chica había sido abandonada. Aquel que una vez activaba neurotransmisores placenteros que llenaban su cerebro de sensaciones de felicidad, ahora sólo le provocaba llanto y odio. No podía pensar en él pero no dejaba de pensar en él.

Fisher sabía que era un poco tortuosa esta fase del experimento, no obstante, la jovencita era la muestra perfecta para estudiar el desamor en un cerebro ya conocido y estudiado, un cerebro que hacía unos meses se encontraba en un estado completamente opuesto al actual.

La joven casi se sale de la máquina cuando la imagen de su ex prometido brilló en la pantalla. Su dolor era palpable y no sólo por el obvio lenguaje corporal que lo acompañaba sino porque su cerebro también se iluminaba en patrones diferentes. Pero un elemento curioso llamó la atención de Fisher: los caminos similares. Cuando la antropóloga comparó los resultados de la resonancia del cerebro enamorado de la chica con los de sus neuronas despechadas, se dio cuenta de que el amor y el odio comparten ciertos recorridos, circuitos nerviosos que pueden provocarte sentimientos completamente opuestos.

Los resultados de Fisher han sido corroborados por otros experimentos realizados en Europa y, realmente, el hallazgo conseguía explicar perfectamente las conductas violentas que pueden desencadenarse cuando le rompen a una persona el ‘corazón’.

“El amor se convierte en odio porque existe un mecanismo que lo propicia y que puede estar más o menos desarrollado en ciertas personas. Podemos elucubrar sobre los caminos evolutivos que tomaron estos sentimientos para que hoy nos conviertan en bombas de tiempo, pero están ahí en el cerebro y juegan peligrosamente juntos”, expresó Fisher en una entrevista con Salon.com.

Ahora, un nuevo estudio en la Universidad de Valencia, España, ha encontrado que la violencia se desprende de la intensa empatía que caracteriza a nuestra especie. “Así como nuestra especie podría considerarse la más violenta, ya que somos capaces de asesinatos en serie, genocidios y otras atrocidades, también somos la especie con más empatía, lo que aparentaría ser la otra cara de la moneda”, explica Luis Moya Albiol, autor principal del estudio e investigador en dicha universidad.

Áreas cerebrales que juegan papeles fundamentales

Para el equipo de investigadores en Valencia, las cortezas prefrontal y temporal, la amígdala y otros elementos del sistema límbico cerebral (que más o menos tiene un papel fundamental en nuestras emociones) como son la insulina y la corteza cingulada, juegan un papel fundamental en todas las situaciones en que aparece la empatía.

“Estas partes del cerebro coinciden de forma sorprendente con las que regulan la agresión y la violencia, como resultado argumentamos que estos circuitos cerebrales, tanto para la empatía como para la violencia, pueden ser parcialmente similares. Todos sabemos que promover la empatía tiene un efecto inhibidor en la violencia, ahora vemos que esto no es sólo una cuestión social sino también biológica. Si estimulamos estos circuitos neuronales en una dirección reduce la actividad en el otro” agregó el investigador.

Los investigadores explican lo que ellos piensan debe ser una educación en empatía, ya que educar bajo estos conceptos enseña al cerebro a ser menos violento. Educar en la empatía es educar por la paz”, explicó Moya Albiol.

Formas antiguas de sobrevivir

Es fácil imaginar por qué poseemos empatía. Es una característica necesaria para animales que viven en un grupo. De la empatía, de hecho, surge nuestra ética en general y las normas morales que establecemos en nuestras sociedades y que evolucionan con el tiempo. Ahora bien, no pensemos ni por un segundo que la capacidad de ponernos en la situación de otro animal es algo exclusivo de los humanos, pues no lo es. De hecho, el estudio en los demás animales permite que conozcamos mejor los mecanismos, tanto genéticos como neurológicos, que están involucrados en estos sentimientos tan esenciales para la supervivencia. Más aún, enfermedades y síndromes modernos, como el autismo y ciertas psicopatías, están caracterizadas por la falta de empatía en los que las padecen. Por lo tanto, el estudio detallado de estos circuitos cerebrales podría brindarnos la solución a un sinnúmero de problemas mentales en millones de personas que no pueden llevar una vida más o menos normal.

Este estudio sobre la empatía y la violencia fue publicado en la edición más reciente de la ‘Revista de Neurología’.